Josué Araujo: Identidad y Piñón Fijo en las Calles de León

«Si no arde la pierna, no cuenta la rodada.»
Para Josué Araujo, la vida se mueve en dos velocidades: el ritmo frenético de la cocina en los restaurantes y la conexión absoluta con el asfalto sobre una fixie. Aquí no hay términos medios, no hay piñón libre y, sobre todo, no hay frenos. Todo lo que sucede entre el punto A y el punto B depende exclusivamente de la fuerza en las piernas y el temple en la mente
Por donde sea pero en bicicleta: Fotografiando la cultura fixie de Peruzzi en el Malecón de León

No solo documento el movimiento, sino la cultura que se vive sobre dos ruedas. En esta ocasión, bajé a la parte baja del Malecón del Río en León para capturar la esencia de Emmanuel, mejor conocido como Peruzzi (@peruzii.fixie), un apasionado del piñón fijo. La foto habla por sí sola con una frase que comparto plenamente: «Por donde sea, pero en bicicleta».
El arte de la velocidad: Retratando a la campeona Sara Röel con el sello de Bicitógrafo

Mi motor es la inspiración, y no hay fuente más pura de motivación que ver a
una atleta de élite en su elemento. Para esta sesión, me alejé 40km de León —pedaleando, por supuesto— hasta la carretera a Manuel Doblado. ¿El objetivo? Capturar la potencia de Sara Röel, campeona nacional de contrarreloj.
El brutalismo frente a la Ciudad Inteligente

Mi fotografía no solo busca estética; busca proponer. A través de mi lente, demuestro que la infraestructura genera cultura. Mientras el puente representa una forma de pensar antigua, la bicicleta de Paco representa el futuro vivible que todos merecemos.
¿Así queremos vivir? Crónica del colapso vial, tragedias y crisis del transporte en León

¿Cuántas horas perdiste esta semana atorado en el bulevar Aeropuerto o en el Distribuidor Vial Juan Pablo II? ¿Cuántas veces esquivaste un percance o viste la cinta pericial acordonando un siniestro vial fatal? Hemos normalizado salir con dos horas de anticipación para trayectos de apenas 10 kilómetros, respirar humo, llegar estresados al trabajo o a la escuela y aceptar que el peligro de muerte al volante o sobre dos ruedas sea parte de la «rutina leonesa».